04.02.2009, 21:15:13 / Feria 2009

El frente invisible contra Pinochet

Von Por Peter Wolter
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La Moneda, Santiago de Chile, 11 de Septiembre de 1973

La RDA salvó a muchos chilenos de la persecución, la tortura y la muerte después del 11 de Septiembre de 1973


Después de la Segunda Guerra Mundial surgieron dos estados alemanes: Uno fue la República Federal de Alemania, en la que siempre el gran capital dominó y responsable del crimen más grande de la historia hasta nuestros días. El gobierno de este estado no tuvo impedimentos en poner a su servicio a criminales de la SS, altos oficiales y generales del ejército nazi.

Por el contrario, los líderes políticos del otro estado, la RDA, pasaron en el extranjero los doce años que duró el fascismo alemán, ya sea como partisanos en Francia o en Rusia, combatientes en la Guerra Civil Española, o como presos políticos en prisiones o campos de concentración. Esta diferencia de experiencias vividas caracterizó también a la política exterior de los dos estados. La RFA se alió rápidamente a la alianza del oeste que lideraba EE.UU., adoptó métodos violentos para llevar a cabo la reconstrucción y se abasteció de armamento. La RDA, mucho más atrasada económicamente, se acogió a las filas socialistas, al Pacto de Varsovia y al principio de ayuda mutua económica. La solidaridad con los comunistas y con los movimientos de liberación en todo el mundo fueron desde un principio factores decisivos de la política exterior de la RDA. Ya en los años ´50 la RDA apoyó a los argelinos en la lucha por su independencia. Más tarde ayudó a muchos pueblos africanos que querían liberase del régimen colonial, y apoyó masivamente a Cuba, Nicaragua y Chile, entre otros. Esta ayuda consistió en el envió de armas, dinero, bienes para el fomento de la producción, la formación profesional o incluso el flujo de informaciones secretas. Cuando en los años ´80 Cuba apoyó militarmente al movimiento de liberación en Angola frente a la Unita y a las tropas sudafricanas, la RDA también colaboró: Fidel Castro llevaba cada semana una lista al embajador de la RDA y pocos días después las armas y el equipamiento solicitado se enviaban al lugar indicado, sin cobrar nada por ello, naturalmente.

En la historiografía occidental no se reconoce el papel de Cuba en la liberación de Sudáfrica ni la ayuda que brindaron la RDA y otros países socialistas en aquella ocasión. Pero más desconocido aún resulta el papel de la RDA en el caso de Chile: la declaración de la administración central de que el servicio secreto externo de la RDA había descubierto que el ejército chileno preparaba un golpe de estado. El presidente Salvador Allende fue advertido de esto aproximadamente seis semanas antes, pero lamentablemente éste no actuó acorde a la situación.

Entonces cuando el 11 de septiembre de 1973 el ejército chileno baleó a Allende en el palacio presidencial La Moneda, y apresó y asesinó de forma masiva a comunistas, socialistas y sindicalistas, muchos perseguidos se refugiaron en la Oficina de Comercio de la RDA en Santiago de Chile, que estaba bajo la tutela diplomática de Finlandia.

En Berlín el Servicio Secreto de la RDA, conjuntamente con el Ministerio de Asuntos Exteriores organizaron la salida de estas personas del país. Se logró llevar a un lugar seguro a una gran cantidad de chilenos con la ayuda de Finlandia. A muchos de ellos les fue otorgado asilo en la RDA. Lo más significativo de estas acciones fue el traslado de Carlos Altamirano, Secretario General del Partido Socialista de Chile, que escondido en un carro, fue trasladado en secreto pasando por Argentina y Cuba.

El libro "Flucht vor der Junta" (Fuga de la Junta) que también se presentará en la Feria del Libro de La Habana, ilustra la ayuda múltiple brindada por la RDA a los perseguidos en Chile. Éste reúne artículos de antiguos diplomáticos de la RDA así como de implicados en esta operación. Además, ofrece una panorámica de los diversos contactos que la RDA mantuvo con el Chile de Salvador Allende.

Peter Wolter es redactor del periódico junge Welt y jefe de la sección de entrevistas.

Hechos reales conmovedores: El rescate de los chilenos perseguidos después del golpe de Pinochet. Gotthold Schramm (Ed.), »Flucht vor der Junta – die DDR und der 11. September «, edition ost, Berlin

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